¡Grita!

Grito-Mexicano.jpg

El mexicano sabe hacerlo, para bien o para mal, pero con mucha enjundia.

Gritamos para festejar, para reclamar, desde el alma y con pulmón. Y si el que no habla, Dios no lo oye entonces habrá que gritar. Y no solo porque hubo independencia, también porque es costumbre, en un chiflido, en un aplauso, durante el partido y al corrupto.

Gritemos por nosotros, por nuestro país, por la vida y también la muerte. A todo volumen y con valor, sacándolo como un volcán que exige cambio, verdad y justicia, como una explosión de cohetes con luces de colores que buscan amor, alegría y pasión.

Sea como sea, griten y mucho, sin pretexto y todo el tiempo.

Alfonso Garza